miércoles, 21 de noviembre de 2012
Propuesta 1
Según menciona Henry Mora en el capitulo 4 del libro Hacia una economía para la vida, “Las horas de trabajo son consideradas como un insumo más, al lado de los equipos y las materias primas, y cuando las condiciones espaciales son ignoradas o minusvaloradas”. Esto no debe ser considerado de esta manera, que como es bien sabido, el proceso de trabajo es el trabajo humano concretizado en un conjunto de actividades productivas que buscan un fin determinado, una acción humana cuyo resultado es un producto material, es decir que sin esta mano de obra los empresarios no pueden generar sus ganancias y el sistema productivo por ende podría colapsar.
A raíz de esto, es importante realizar un cambio que se podría considerar radical, en lo que concierne a las regulaciones e incentivos para los trabajadores. Hoy en día los ambientes de trabajo no son lo óptimos, generalmente se dan en espacios muy reducidos y sin las condiciones de bienestar para que los trabajadores se sientan motivados así como incentivos en los salarios mínimos, que en las ultimas semanas sus “aumentos” han sido ridículos creando un clima de insatisfacción grandísimo.
Asimismo se evidencia una problemática cuando las condiciones de salario no son las óptimas, que es el tema de la inseguridad alimentaria. Los hogares tienen seguridad alimentaria, cuando hay acceso físico y económico a alimentos adecuados. Cada hogar debe contar siempre con la capacidad, conocimiento y recursos para producir o para obtener los alimentos que requiere. Los nutricionistas enfatizan además la necesidad de que los alimentos suministren todos los requerimientos nutricionales de los miembros del hogar, lo que significa una dieta equilibrada, que suministre todas las proteínas, energía y micronutrientes necesarios.
Que pasa cuando los salarios no son suficientes para cubrir estas necesidades alimentarias? Primero la mano de obra no va a tener capacidad de reproducirse y peor aun se produce un ciclo de pobreza en la que las condiciones de vida no van a ser las optimas, viéndose perjudicadas ambos sectores ya que los ciclos productivos se van a volver menos eficientes y los trabajadores van a sumergirse cada vez mas en el circulo vicioso de la pobreza.
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Las horas de trabajo sí son un insumo al proceso productivo, dado que, al definir el tiempo requerido para dar con un producto, permiten determinar en cuántos períodos puedo obtener lo que deseo, es decir el bien/servicio final. Sin olvidar esto, para que de éstas se logre obtener el mayor beneficio, resultará vital que se tomen en cuenta todos aquellos aspectos que aumenten la productividad de cada trabajor; es decir, que por medio de incentivos (llámese salud, remuneración, buena infraestructura, herramientas de trabajo, entre otras), cada persona realice su labor de una forma más efectiva.
ResponderEliminarLastimosamente, dentro de la noción de mundo globalizado/capitalista el ser humano es menospreciado porque sólo es considerado como el medio para lograr las "ganancias" que tanto desvelan a las empresas nacionales y multinacionales. Es justamente en ese contexto donde surge la fuerza de trabajo como "un insumo más", como "mercancía"; pero qué queda por hacer cuando los incentivos que contribuirían a satisfacer las necesidades emocionales, espirituales, culturales y económicas, no son brindados por las empresas?...no queda más que trabajar con lo que hay porque hay que comer, pagar cuentas, comprar implementos requeridos, entre otros.
ResponderEliminarLos trabajadores han sido educados para que prefieran "vivir a medias" que vivir sin ese "a medias" que les brindan las condiciones laborales actuales.